En el Hospital, la noche es un infierno. Las horas son largas y lentas y el dolor se alarga esperando el amanecer. Lo contrario cuando está en juego el placer cuyo tiempo apura el paso hasta no poder repetir un orgasmo. En el tiempo, la noche tiene los ojos más bellos del cosmos. Se espesa el silencio y se interioriza el hombre para lo bueno y para lo malo. Se viven momentos que solo se revelan en un confesionario o en un poema vestido de alegorías por pudor. Poco a poco la sombra abre su libro cerrado y descubre el alma del hombre. El amor tiene su dibujo. El pensamiento, su volumen. El sueño procura que amor y mente sean más etéreos y ronden el dormitorio de
martes, 26 de agosto de 2008
BUENAS NOCHES
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