martes, 16 de junio de 2009

1.958







29.05.58.- Muere Juan R.- Jimenez.- Premio Nóbel 1.956.-Se inicia asimismo una evolución espiritual que lo lleva a buscar la rascendencia. En su deseo de salvarse ante la muerte, se esfuerza por alcanzar la eternidad, y eso sólo puede conseguirlo a través de la belleza y la depuración poética. Suprime, pues, toda la musicalidad, los argumentos poéticos, la aparatosidad externa y ornamental anterior para adentrarse en lo profundo, en lo bello, en lo puro, en lo esencial.En su deseo de salvarse ante la muerte, se esfuerza por alcanzar la eternidad, y eso sólo puede conseguirlo a través de la belleza y la depuración poética. Suprime, pues, toda la musicalidad, los argumentos poéticos, la aparatosidad externa y ornamental anterior para adentrarse en lo profundo, en lo bello, en lo puro, en lo esencial.

09.10.56.
- Muere Pio XII.- Cada Papa tiene su estilo de regir la Iglesia. Aunque en lo esencial todos trabajan por la ortodoxia, por su pureza doctrinal, la forma es distinta. Sin el Colegio cardenalicio, posiblemente se notaría más las diferencias inclusive en lo básico, pero cuando se trata de comunicar, de expresarse, de significarse, la cosa ya difiere en razón de su procedencia, formación, carácter, ilustracción. La mente de Pio XII es una mente luminosa, conceptual, rigida, filosofal en lo teologal. Alcanza su máxima expresión pontificia con el Dogma de La Asunción de la Virgen en 1.950.- Durante mis años de Humanidades, me atraía su su figura mayestática. El boato en el andar y en el cortejo faraonico. Ese distanciamiento entre él y el pueblo lo hacía mas misterioso. La gente se petrificaba cuando su enjuto rostro se asomaba en la ventana. Una especie de delirio corria por toda la plaza. Con otra estampa, vivia la Diócesis de Tuy (entonces no era diocesis Tuy-Vigo) con el Obispo Fray José López Ortiz. Y no habia en ello nada de vanidad, sino costumbre de ser. Lo atestiguan sus biografías. El respeto de las naciones al Jefe de Estado ( qué mal suena para ser un sustitutivo de Cristo en el tiempo) del Vaticano era total. Si hay algo que luego echaria de menos con los años, era su inclinacionpor la liturgia en los actos solemnes de dias solemnes dentro del despampanante Iglesia del Vaticano. Y su música. Una belleza plastica que me encantaba vivir y que más me alegraba estar en el Seminario. Tenía la impresión de que los Papas no morían. Como el Rey, el Faraon, el intelectual, los Jefes de Estado, las estrellas del cine, los inflados de las Letras. Y eso que me sabía, precisamenet en este año estudiaba II curso de Historia de la Iglesia, en 2º curso de Teologia) la historia del papado desde San Pedro hasta Pio XII.


28.10.58 . Juan XXIII, Nuevo Papa de la Iglesia Cayólica. A Calvino, Lutero y otros librepensadores les recordaba a más de un profesor de Disiciplina mi voz alta en el refectorio y algun escrito cuando proponía un cambio pedagógico en la formación. Una manera de ser distinta de los parrocos. Una formación más amplia y abierta humanisticamente. Un respeto a la conciencia individual. Sin miedos, a aceptar maneras de pensar sin ningun quebranto en el juicio disciplinar o valoración de su vocación sacerdotal. Juan XXIII me vino a dar la razón de que no debí ser “vigilado” tantos años porque discrepaba del modo y manera que se trataba a los seminaristas. Esa obediencia ciega en cuestiones que dañaban la propia conciencia era algo que nmo estaba dispuesto a renunciar, aun siendo un “ser de temblores”, salvo en cuestiones de fe y de creencia más allá del eterno “niño Jesus” como si no hubiere crecido nunca más. Cuando aquella tarde de Agosto recibí el “placet” del Sr.Obispo, me sentí más seguro, pero tambien mas censurado no sólo por un puñado de profesores sino tambien por la mayoría de compañeros de curso que se habian entregado al reducido circulo opusiano. Lastima que figura tan bondadosa como la de Juan XXIII haya sido indebidamente entendida por los “listillos” laicistas, “doctores de la ley”, y un pueblo que se mueve según el viento sin dirección fija. Es entonces cuando pensé en una posible intuición que le asistia a Pio XII y en la seriedad Pablo VI, su sucesor. ¿Será esta la causa por la que la Iglesia aun pudiendo autorizar el matrimonio a los sacerrdotes, lo evita para que no sedeteriorela figura y la misión especifica de su ministerio sacerdotal?

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