jueves, 16 de abril de 2009
CATEDRALES DEL MUNDO
La primera mirada al entrar se dirige por partes iguales al altar mayor y a la bóveda. Luego a las columnas y despues a las cosas que definen su peculiaridad. Es dificil estar dentro sin compañía turistica. Me enrabieta tener que pagar por visitar rincones o ver instrumentos propios de la liturgia o una capilla o el acceso a un claustro. Todo lo monumental pagado con dinero del pueblo se convierte en exclusiva de unos pocos. Asi que propongo, antes que desaparezcan con los siglos, un respeto a la curiosidad del visitante que a su vez ha de ser consciente de que su belleza necesita de la cosmetica y que esta cosmetica cuewsta dinero.
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